Sobre mí
Me llamo Agnė. Nací en Lituania y vivo en Asturias.
Mi historia con la hospitalidad empezó antes de tener un alojamiento. En Lituania, luego en Barcelona y más tarde en Quebec, recibía en casa a viajeros de Couchsurfing. No les enseñaba una ciudad de postal: les enseñaba mi vida tal como la vivía. Los llevaba a comer a mis restaurantes favoritos, los que no salen en las guías, y les invitaba a los sitios que me gustaban y a las cosas que yo hacía cada semana. Quería que se sintieran un poco de allí.
Sin saberlo, ya estaba haciendo lo que hago ahora: fijarme en cómo se siente alguien que llega a un sitio nuevo.
Trabajé en comunicación, eventos y logística en Vilnius, Barcelona y Montreal, donde coordiné una parte de un gran proyecto de construcción hospitalaria. No tenía nada que ver con un alojamiento rural, pero me enseñó a mantener la calma cuando todo depende de mil detalles a la vez.
Después llegué a Asturias y empecé con unos alojamientos. Sin manual, sin formación específica, sin una hoja de ruta clara. Durante diez años les fui dando forma: la marca, el trato con los huéspedes, cada detalle del recorrido. De ahí salieron más de 800 reseñas de cinco estrellas y una comunidad de más de 100.000 personas.
Estudié filosofía, y quizá por eso me fijo en lo que no se ve a primera vista. Mi manera de trabajar es sencilla: tratar a cada persona como me gustaría que me trataran a mí. Para mí el diseño no es solo visual, es una forma de dar calma y seguridad. La empatía no es una cualidad blanda en hospitalidad: es una estrategia de negocio.
Ahora miro los alojamientos de otras personas con esa misma mirada. Trabajo en español, inglés, francés y lituano.
